NOTAS DIGITALES SOBRE TURISMO EN EL PERÚ
NOTAS DIGITALES SOBRE TURISMO EN EL PERÚ
La compra
en línea de entradas a Machu Picchu es terriblemente
compleja y desfasada. Un proceso donde, al final, uno no está seguro de si ha
comprado algo o no. De más está que se promocione el servicio para
luego redirigir el tráfico a un callejón casi sin salida. El argumento de que
son dos organizaciones diferentes las que hacen una u otra tarea no es excusa.
Al turista le interesa hacer su compra de la manera más eficiente posible y no
entender las entre bambalinas institucionales. El hecho de que la atención
telefónica nunca esté disponible o que la página de Facebook esté
desactualizada y no responda a las consultas tampoco ayuda. El Ministerio de Cultura
está demasiado ocupado en mantener y gestionar el patrimonio. Debería dejar la
gestión de su “e-commerce” en manos más expertas y usar algunas referencias
internacionales.
Contenidos
desaprovechadoas para los influenciadores (entiéndase: los chiquillos)
El
que hace un viaje turístico con niños o adolescentes sabe que buena parte de la
decisión del destino y cómo gestionar el viaje pasa por ellos. O se mantiene a
los monstruos motivados y entretenidos o la aventura puede volverse un
infierno. Las guías de viaje y los
contenidos digitales dirigidos a este público son vitales,
pero en el caso de Perú son inexistentes o, de haberlos, están muy mal
publicitados o “SEO optimizados” porque no se los encuentra. Se trata de crear
intereses antes del viaje, de mantener la atención cuando uno ya está allí (las
noches de hotel no tienen por qué ser sesiones interminables de Minecraft) y,
por qué no, de atraer a potenciales visitantes cuando, a la vuelta a clase, se
tenga que contar qué se hizo en vacaciones. Un material atractivo que se pueda
compartir siempre generará envidia e interés entre los compañeros y profesores.
Datos móviles en
simple
La idea es
aterrizar y empezar a navegar sin que el costo del “roaming” le cause un
infarto. Contratar un servicio prepago (el más sencillo) es un trámite largo y
en algunos casos incomprensible para extranjeros (pedir la huella digital para
evitar clonaciones y secuestros es algo que asustará al visitante más avezado).
La compañía que diseñe un servicio dirigido a turistas que garantice conexión
de calidad a un precio razonable y que, sobre todo, se pueda contratar en un
procedimiento multilingüe que no tome más de cinco minutos y que, incluso,
pueda realizarse durante el vuelo que llega al país, tendrá un gran mérito.
“Apps” con
soluciones concretas a problemas reales
Demasiadas
organizaciones y empresas gastan grandes cantidades de dinero en aplicaciones
móviles que, en la mayoría de los casos, son copias de otras que ya existen y
que son creadas porque “es lo que está de moda” y no porque busquen resolver un
problema o una necesidad real del usuario. La aplicación móvil de entretenimiento de vuelo de Latam es
un estupendo ejemplo de cómo se hacen bien las cosas: simple y de descarga
rápida, incluye las últimas películas y series, la mayor parte del contenido
parece cuidadosamente elegido para que pueda ser completado durante la duración
del viaje y se accede a él conectándose a la red wifi privada y gratuita del
avión. La experiencia del servicio ayuda a compensar la percepción de precio
elevado del pasaje, sin incurrir en los altos costos de implementar y mantener
un sistema de entretenimiento integrado en el avión y tomando como base el
hecho de que el pasajero promedio de este tipo de vuelo cuenta con un “smartphone”.
Un sistema simple y que puede parecer poco original, pero que resuelve una
necesidad concreta de manera elegante y eficaz.
Ayuda para reducir
la ansiedad del adicto a Instagram
La multitud
enloquece en el primer mirador de Machu Picchu: empujones y nervios para lograr
una toma donde siempre sale el vecino intentando hacer lo mismo. Nadie explica
informa que cien metros más arriba hay una explanada enorme y espaciosa donde
hay tomas más espectaculares. Una recomendación del mejor plan de fotos (impreso
o digital) ayudaría a descongestionar la caminata, que ya de por sí es
sumamente ordenada y, de paso, promover algunas de las múltiples cuentas
sociales o “hashtags” asociadas al destino.
Limpiar la “basura
visual” también es importante. Ollantaytambo podría ser fotográficamente más
atractivo, pero los carteles indicando lo que es cada piedra y un recorrido
menos estricto, con visitantes que se mueven en desorden, frustran a los
artistas del “smartphone”. Si las cámaras están prohibidas (la catedral de Cusco
es un claro ejemplo), entregar un folleto que incluya un link o código BIDI que
lleve a una galería de imágenes sería bienvenido. El esfuerzo que hacen los
gestores de la iglesia de San Pedro en Andahuaylillas es loable, pero hoy en
día casi nadie usa CD para ver fotos. Tenemos miles de adictos a la fotografía
digital ansiosos por promover su visita. Hay que engreírlos.
Definitivamente el
“Ombligo del Mundo” ha mejorado en lo que se refiere a organización,
infraestructura y servicios. Pero el nuevo turista tiene un componente digital
que es cada vez más importante. No se puede perder de vista.
COMENTARIO :
El Ministerio de cultura tiene que implementar mas métodos o estrategias de como promocionar el turismo en el Perú a través de tecnología , ya que ahora todos están todos conectados con su smartphone, una buena opción es crear un App donde te diga todo lo que hay en Machu Picchu , su historia dinámica y que todos tengan acceso al App a través de wifi libre para los visitantes.
Monica Tais Cruz Pezantes
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